Tolerancia Cero

Ventanas Rotas

por Miguel Angel Tozcano.

¿Qué es y cómo opera esta estrategia policial?
Ventanas rotas surge de la teoría de James Q. Wilson, profesor de Harvard quien usa la imagen de una ventana con los cristales destrozados para describir cómo puede deteriorarse una sociedad hasta el extremo. Imaginemos que se rompe la ventana de una oficina, una fabrica o un hogar, si no se le repara sucederá que quien pase por ahí pensará que el lugar no le importa a nadie, lo mas probable es que alguien lance piedras y rompa otros cristales, pronto todas las ventanas del lugar estarán rotas de modo que quienes pasen por ahí piensen no sólo que a nadie le interesa el lugar sino que no hay quien vigile la calle o el sitio donde se ubica. Wilson afirma “el desorden pequeño conduce a otro mayor, y cada vez mayor, y quizás hasta el crimen”.

En 1990 cuando Nueva York era azotada por el crimen y el desorden, la sociedad clamaba por medidas más drásticas para castigar a los delincuentes, sólo en ese año se registraron 2 mil 200 asesinatos, los crímenes eran muy violentos, el cinismo de las autoridades era insultante. Con tristeza y cierta alarma se puede observar que la ciudad de México se parece cada vez más a ese Nueva York de inicios de los noventas, sin embargo puede ser la historia de esa ciudad la que nos ofrezca soluciones, como lo han considerado por ahora las autoridades de la Ciudad de México

El primer cambio importante se dio en el Metro de Nueva Cork. El director de Policía de Tránsito William Bratton ordenó que se inundaran las estaciones con policías vestidos de civil, durante los primeros días atraparon a cientos de hombres, los criminales fueron a parar a la cárcel, el crimen en el metro se redujo de manera dramática, cayendo en más del 60 por ciento pocos años después.

Posteriormente, Bratton implementó esta idea en toda la ciudad, se prohibía por ley tirar basura en las calles, beber alcohol en espacios públicos de modo que se instruyó a la policía hacer efectivas tales prohibiciones, también se persiguió la corrupción al interior de la policía, uno de los casos más sonados fue cuando le quitó las placas de registro a unos policías corruptos y eliminó para siempre sus números de los registros de la policía: “Ningún otro policía va a tener un numero manchado por corrupción” declaró en esa ocasión.

Seis meses después de asumir la dirección de la Policía de la ciudad de Nueva York, el crimen había bajado en un 16 por ciento y en un año las balaceras disminuyeron en 16.4 por ciento, los asesinatos en más del 18. En un año y medio las estadísticas reportaban un descenso del crimen en general 18.4 por ciento. Si bien es claro que Nueva York y la Ciudad de México tienen muchas diferencias, es también claro que su experiencia ilustra que el crimen pude ser combatido con ideas sencillas e inteligentes e indica sobre todo que existe la confianza de que se puede encontrar una solución al crimen y la corrupción locales.

Bratton ha pasado las ultimas tres décadas dentro del mundo policial, en Nueva Cork, en apenas 27 meses, logró reducir sustancialmente la incidencia delictiva a través de técnicas modernas de administración policial y de administración pública, cambió el estilo de mando que se aplicaba en la policía de Nueva York y destacó por su preocupación por dar un mejor trato a los integrantes de las corporaciones y de los miembros de éstas con la población. En los primeros años contactó con algunos centros académicos relacionados con la policía y la administración de justicia, como el Police Executive Research Forum (PERF) y la Escuela de Gobierno de la Universidad de Harvard.

¿Cómo surgió la estrategia de William Bratton?
A partir de 1977 implementó, por primera vez, el programa de policía comunitario que posteriormente lo haría tan famoso. Tres años después, cuando tenia 33 años, W. Bratton obtuvo su primer cargo de importancia: fue designado Jefe de Operaciones del Departamento de Policía de Boston. De allí paso al Sistema de Transporte Metropolitano ( MBTA), para hacerse cargo de la policía de trancito, le cambio la cara a esa corporación, al ordenar la adquisición de nuevos uniformes, junto con James Q. Wilson, entonces consultor de la Autoridad de Transporte Metropolitano en Nueva York ( MTA).

En la década de los sesentas estudiosos como Kelling y Wilson habían desarrollado un intenso trabajo de investigación dentro de la fundación de la policía, una instancia gubernamental que surgió posteriormente a los estudios publicados en 1967 por la comisión del Crimen, forma un año antes, por ordenes del entonces presidente Lyndon B. Jonson.

Desde aquellas décadas, en Estados Unidos se desarrollaron varios modelos que tuvieron aplicaciones prácticas, las más sobresaliente y algunas que todavía operan en las principales ciudades de la Unión Americana, ofreciendo excelentes resultados en el combate a la delincuencia, son las siguientes::

Policía equipo: Buscaba elevar la eficiencia de la corporación y abatir la centralización, vinculando el trabajo de todas las ramas de los Departamentos de Policía.

Patrullas preventivas: Trataba de determinar si los patrullajes eran eficientes para prevenir delitos e incrementar los niveles de seguridad a los ciudadanos.

Patrullaje pie a tierra: Se comprobó que los ciudadanos respondieron favorablemente al contacto formal y frecuente con los oficiales de policía y que estos lograron información sobre el barrio que les permitió mejorar sobre el crimen y mantener el orden.

La presencia policial y su nueva imagen
El patrullaje a pie no había reducido la incidencia delictiva, pero los habitantes de los barrios y las colonias cubiertas parecían mas seguros que las no cubiertas, concluyeron que la presencia policíaca reducía el miedo de los habitantes y que inhibía la presencia d pandillas.

La teoría de ventanas rotas fue su analogía para descubrir la relación entre el desorden y el crimen, Kelling trabajaba para el gobierno de Nueva York cuando reclutó en 1990 a Bratton para hacerlo Jefe de la policía de transito, eran los tiempos de Dave Dinkins como alcalde de Nueva York, Bratton reuniformó a la corporación y renovó el armamento , endureció el trato con quienes cometían delitos menores y fue mas duro con los que agredían o robaban a los usuarios. Allí paso dos años , luego regresó a Boston y reingresó al Departamento de Policía, para buscar ser comisionado.

En esos años las calles de Nueva York estaban ocupadas por franeleros, limosneros y drogadictos, Bratton aceptó en aquel entonces el reto, tomó el cargo y se comprometió a disminuir la incidencia delictiva en 40% al cabo de tres años, iniciando con una disminución del 10% en el primero, su metodología para los departamentos de policías, abarcaba un plan que tenia cuatro ejes básicos:

1. Información de inteligencia correcta y oportuna.
2. Desplazamiento rápido.
3. Tácticas defensivas.
4. Seguimiento y evaluación constante.


Los errores de Bratton
Bratton y su equipo rindieron buenos resultados en poco tiempo, pero olvidaron que los ciudadanos de Nueva York habían elegido a Giuliani y no a Bratton, el jefe era el alcalde, no el comisionado, Bratton apareció demasiado en los medios, mucho más que el alcalde y éste y su gente no se lo perdonaron. En abril de 1996, Giuliani nombró a Howard Safir, antiguo jefe de bomberos, como nuevo comisionado de policía para Nueva York..


Los detractores de la teoría
Las Ventanas rotas de James Q. Wilson y George L. Kelling ha sido rebautizada por el investigador de la Universidad de Chicago, Bernard E. Harcourt, como la ilusión del orden, la promesa falsa de la teoría de las ventanas rotas.

Tal es como se presenta también en el libro que Harcourt publicó el año pasado en Estados Unidos, que contiene una investigación de cinco años sobre la difundida teoría de Kelling. Harcourt expone que el principal eje de la citada teoría esta basado en datos endebles que apenas sugieren una tenue conexión entre el desorden y el crimen.

La evidencia presentada por Wilson y Kelling es solamente anecdótica, pero no existen pruebas científicas sociales de que el desorden esté conectado al crimen.

Harcourt indica que la teoría de las ventanas rotas parte de puros relatos sin rigor científico alguno, que sirvió únicamente para elevar el valor de los inmuebles de ciertas zonas de Nueva York mediante la eliminación de mendigos, limpia parabrisas o prostitutas, quienes representan la fealdad de las calles, observa que la teoría parece cumplir preferencias estéticas más que normas legales y lo peor es que atenta contra libertades civiles.

Los policías no pueden operar sin trabajadores sociales o encargados de las labores de mantenimiento de un vecindario, el investigador plantea que en lugar de considerar el desorden como la causa del crimen, se requiere reexaminar su vinculación con la pobreza así como las repercusiones que la teoría traerá para las comunidades donde se aplique, especialmente en los niños, por el reforzamiento de la vigilancia policíaca y las violaciones a los derechos civiles.

Harcourt inicio su investigación en 1997, en sus declaraciones públicas y en su libro ha hecho hincapié en que al paso del tiempo se han demostrado los resultados contraproducentes que trajo consigo la también llamada política de cero tolerancia, como los abusos policíacos denunciados por organizaciones internacionales defensora de los derechos humanos, precisa que durante la gestión de Bratton como jefe de la Policía de Nueva York, las quejas por abuso policial se incrementaron 68% en el comité civil creado para ello, mientras que las demandas ante la Corte subieron 39%.

Gran parte de las teorías de las ventanas rotas tienen un fundamento económico: sirve para incrementar el valor de las propiedades inmobiliarias, conseguir que la gente compre y pasee por la calle declaro Harcourt el año pasado.


Giuliani cree que primero habría que instrumentar la teoría por áreas Geográficas mas pequeñas, además , nuestro planteamiento no será siempre la solución para todos los problemas, como tampoco lo fue para en Nueva York., pero primero la policía tiene que ser muy efectiva, algo que dista mucho de suceder en la Ciudad de México, otro problema es que existe una separación entre los diferentes cuerpos de policía que muchas veces se traduce en falta de cooperación para compartir la información que poseen.

Marcelo Ebrad, se ha empeñado en impulsar la ley de convivencia ciudadana, que considera mayores sanciones para vendedores ambulantes, prostitutas, cuida coches, entre otros, la aprobación está pendiente ente la Asamblea Legislativa ,a un que la Comisión de Derechos Humanos y el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, han advertido que se corre el riesgo de castigar la pobreza y atentar contra las garantías individuales.

A pesar de no contar con los fundamentos legales la teoría de las Ventanas rotas ya se aplica en algunos puntos del DF par controlar a las personas que piden dinero en forma agresiva , Marcelo Ebrad está retirando a personas que escandalizan la vía pública o que molestan a los transeúntes, en la Zona Rosa lo han tratado de hacer, al igual que en algunos puntos del Centro Histórico y en algunas Unidades Habitacionales.

“En la actualidad no tengo ningún instrumento legal que me permita aplicarlo, será hasta que la Asamblea Legislativa apruebe la Ley de Convivencia Ciudadana, por que si no tenemos ningún elementos para retirara ala gente de algún lugar de manera imperativa” expresó el funcionario.

Ebrad afirmo que la Ley de Convivencia Ciudadana que enviaron desde el año pasado a la Asamblea Legislativa del DF tiene diversos puntos para prestar atención a las faltas menores y evitar el deterioro de la Ciudad.


Por otra parte John Picciano , enviado de la consultaría de Giuliani para presentar diversas propuestas del Gobierno del DF para mejorar la seguridad pública, explicó que continúa trabajando con la policía y las primeras recomendaciones estarán relacionadas con el desarrollo tecnológico.

Los resultados en materia de seguridad se verían dentro de 4 años, Kelling aclaró que para tener éxito es necesaria la aprobación y la participación de los ciudadanos y una actitud decidida de las autoridades, esta teoría también esta basada en una estrecha relación entre la policía y los vecinos, comentó que la tasa de criminalidad en México era de las más altas, además no hay orden y lo que es verdaderamente alarmante es el nivel que ha alcanzado el narcotráfico, que está apunto de salirse de control.

Esta teoría esta basada en el capitalismo y la intolerancia y no ofrece buenos resultados afirmó el investigador de la UAM Azcapotzalco, Fernando Tenorio Tagle, considero que dicha doctrina no se debe aplicar en el DF ni en ninguna otra ciudad latinoamericana, en ese proyecto se ve a los pobres como delincuentes y se les retira de los parques para que sean ocupados por las clases medias y altas.

La Ley de Convivencia Ciudadana que el secretario de Seguridad publica considera necesaria para combatir los delitos menores en el DF no será discutida por la actual Asamblea Legislativa.

Un pensamiento en “Tolerancia Cero

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